Cabeceros y Camas. Estética, medidas y funcionalidad ideal

Dormitorios

Las premisas básicas o fundamentales para decorar un espacio son principalmente el cuidado de su efecto visual, las dimensiones de las que disponemos y su funcionalidad

A la hora de decorar cualquier ambiente decorativo hay que tener presente varias premisas, entre ellas cabe destacar el efecto visual que buscamos, las dimensiones que disponemos para crearlo y su funcionalidad. En los dormitorios los elementos principales suelen ser los Cabeceros y Camas, en este artículo nos centraremos en escoger el tamaño perfecto, independientemente del material con el que se han fabricado, sean cabeceros o camas de forja, madera o tapizadas.

1.- Efecto Visual. Esta es la primera pregunta que nos debemos de responder antes de escoger un cabecero de cama, tenemos que tener claro si buscamos un elemento que se ajuste a la medida de nuestro colchón, o sea un mural que contenga también el ancho de las mesitas, que sea de una altura elevada y sea nuestro único elemento decorativo o si por el contrario, buscaremos un complemento o incluso papel texturizado en nuestra pared para quitarle protagonismo al cabezal o cama.

2.- Medidas de los Cabeceros y Camas. Disponemos de una amplia gama de medidas en colchones y somieres, ya sean individuales, como lo son las medidas de 80, 90, 105 y 120 cm, así como las medidas de matrimonio 135, 140, 150, 160, 180 y 200 cm. Los cabeceros y camas tienen que adaptarse, al menos en su parte interior, para poder albergar estos elementos fijos. Después podemos jugar con las alturas y ensanchar los diseños en su parte superior para aportar mayor decoración.

3.- Funcionalidad. Si disponemos de espacio suficiente siempre es recomendable que contra más grande sea el lugar donde vamos a dormir mejor, pero si las dimensiones de nuestro dormitorio son reducidas, tenemos que buscar el equilibrio entre los muebles de descanso y los muebles funcionales, como mesitas de noche, cómodas, tocadores, espejos vestidores…

Cabecero de forja artesanal para camas individuales o de matrimonio
Cabecero de forja artesanal

Ambiente Decorativo del Dormitorio. Efecto Visual.

Particularmente recomiendo que lo primero que coloquemos en un dormitorio sea por lógica y practicidad la zona de descanso, ya sea simplemente la composición de un colchón, con cuatro patas y un somier, al que uniremos posteriormente un cabecero o una cama completa. Esto es debido a que disponemos de muchas alturas de colchones, patas, canapés fijos y abatibles. Si nuestro colchón es alto y le sumamos además un canapé abatible y hemos comprado un cabecero de corte bajo, casi con toda seguridad nos decepcionará el resultado final.

Hay cabeceros murales que su idea es abarcar incluso el ancho de las mesitas de noche, creando un ambiente más integrado. Para ello es importante tener en cuenta las dimensiones de las mesitas, no solo la anchura, sino también su altura, así como la distancia que existirá entre ellas y el cabecero, siempre dándonos un margen de 5-10 cm que es lo que necesitamos para poder hacer la cama con comodidad. Esta opción nos da una mayor sensación de amplitud al dormitorio.

Por último debemos de contemplar la altura de los cabeceros, no tanto en el caso de las camas, porque normalmente están más proporcionadas entre sus partes, pero algunos diseños si que pueden ocupar más de la mitad de nuestra pared principal, y esto supone no poder tener ningún elemento decorativo adicional. Normalmente los techos de una casa tradicional oscilan entre los 240-260 cm de altura, un cabecero por encima de los 150 cm ya no nos dejará casi espacio para otros complementos, los desplazará mucho hacia el techo y por lo tanto fuera de la línea de visión principal.

En estos casos recomendamos que el complemento perfecto de cabezales y camas altas, sean el papel decorativo o colores con mucho contraste para las paredes.

Es recomendable que la altura del cabecero por encima del colchón no sea más de 60 cm, y sobre todo en aquellos de colores fuertes y llamativos.

Cabecero tapizado con remaches

Dimensiones de los Cabeceros y Camas

ANCHO DE CABECERO O CAMA INDIVIDUAL

Las medidas de cama individual ya hemos comentado que son 80, 90, 105 y 120cm esta última más utilizada en el resto de Europa, pero poco a poco se va integrando en nuestro país. Además mucha gente soltera duerme en camas de 135cm, una medida sobrada para una sola persona pero algo corta actualmente para una pareja, si bien, la medida más utilizada suele ser la del cabecero para colchón de 90 cm.

ANCHO DE CABECERO O CAMA DE MATRIMONIO

Actualmente las medidas estandarizadas son 135,140, 150, 160, 180 y 200 cm. Al igual que el caso de las medidas individuales, las medidas de 160 y 180 son medidas clásicas en Europa que poco a poco se están instaurando en nuestros hogares. Hay que tener en cuenta que los somieres para camas de 160, 180 y 200 siempre son uniones de 2 unidades de 80, 90 o 100cm respectivamente, mediante pletinas de unión.

El largo de las camas actualmente está estandarizado en 180,190 y 200 cm.

Todas estas medidas son medidas estándar de colchones, somieres y bases tapizadas. Las camas y cabeceros tienen que mantener una proporcionalidad, pero además tienen que cumplir su función decorativa por lo que la anchura de un cabecero, para poder estar relacionada con la ropa de cama suelen ser siempre entre 4-6 cm más anchas, por cada lado, como mínimo en su parte inferior. De esta forma y a modo de ejemplo, un cabecero para un colchón de 160 cm, debería de tener un ancho mínimo de 168 cm, así cuando vistas la cama, quedará mejor alineada.

ALTURA DE LOS CABECEROS DE CAMA

La altura de un cabecero está relacionada con dos elementos, la suma de altura entre el somier(o derivados) y el colchón, y la altura de las mesitas de noche.
Si tenemos en cuenta estas dos variables nuestro cabecero quedará bien proporcionado, ya que como hemos citado anteriormente es importante que al menos un cabecero tenga una parte visible de unos 55-60 cm. Y las mesitas tienen que ser ligeramente más altas que la altura del colchón, para de esta forma al estar tumbados poder usarlas de forma cómoda y funcional.

Hay que tener en cuenta que existe una gama muy amplia de colchones, somieres, bases tapizadas y canapés, y la altura de ellos puede oscilar mucho, desde los 45 hasta los 60 cm, por lo que esta diferencia de alturas puede condicionar y mucho la visibilidad del cabecero. Si cogemos un cabecero bajo, unos 110 cm, y disponemos de una cama alta, 60 cm, la visibilidad de nuestro cabezal será casi nula, y por lo tanto se reducirá su efecto decorativo. Ten en cuenta en la altura, que parte de la visibilidad la perderemos entre la almohada y los cojines, por lo que no apures en altura.

Cama colonial de madera de bambú
Cabecero Tapizado de Estilo Nórdico Modelo SALMA

Funcionalidad

Siempre es recomendable que el lugar sobre el que vamos a dormir sea lo más amplio posible, es decir la cama, pero ello estará sujeto siempre al espacio con el que dispongamos en nuestro dormitorio.

Si las dimensiones de nuestro dormitorio son reducidas, tenemos que buscar el equilibrio entre los muebles de descanso y los muebles funcionales, como mesitas de noche, cómodas, tocadores, espejos vestidores

Cajonera Sifonier en Madera de Pino
Cómoda madera de pino para Dormitorios

Considerando que el dormitorio generalmente no es un lugar de recreo, y que tampoco es de una obligada necesidad que tenga que ser bonito, si para ello sacrificamos su funcionalidad.

Con toda seguridad es la habitación de casa donde más horas vamos a pasar, sumando las horas de sueño, y donde desarrollaremos diversas acciones de nuestra vida cotidiana, y es por ello que nuestro dormitorio se tiene que adaptar a nosotros y no al revés.

Cabecero de cama retroiluminado

Por ello tenemos que intentar que ni la cama ni el cabecero de la cama ahoguen el espacio, y permitir que muebles y complementos funcionales hagan su trabajo a la perfección.

En Decoración Beltrán tenemos muchas opciones disponibles para hacer piezas a medida, y adaptarnos a las necesidades de nuestros clientes. La fusión entre diseño y comodidad nos tiene que aportar su máximo exponente, siempre necesaria cuando llegamos a casa y sobre todo cuando nos llega nuestro merecido descanso.

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