Puede que los estilos y diseños vayan y vengan con el tiempo, pero algunos materiales nunca pasan de moda. Versátil y extraordinariamente resistente, la forja es uno ellos. Muy confiable para nuestros muebles de jardín, ¡pero también para aquellos en el interior de nuestro hogar! Definitivamente tan indispensable que has recurrido a él para tu mesa y sillas de exterior.

Pero hay un pequeño detalle; aunque sea fácil de limpiar, debes actuar con rapidez para evitar que pierda su brillo. ¿Su principal enemigo? ¡La oxidación! Para que te deshagas de esta última sin preocupaciones y cuides el material de tus muebles de manera excepcional año tras año, hemos preparado la siguiente guía. ¡Te lo contamos todo!

 

 

¿Cuál es el peor enemigo de la forja?

 

Por lo general más cara que otros materiales, la forja cuenta con una vida útil bastante larga, lo cual explica su destacado protagonismo a lo largo de la historia. No obstante, puede empezar a mostrar señales de deterioro tres años después de su compra si no se le proporciona el cuidado apropiado.

La oxidación es una de las causas, por supuesto, como resultado del proceso de desgaste que sufre el hierro de tus muebles cuando estos entran en contacto con el aire o la humedad. Pero no es su único problema.

 

 

¿Cuál es el peor enemigo de la forja?

 

 

Los fuertes cambios de temperatura, la salinidad en el ambiente y el excremento de aves son igual de dañinos para este material. También debes prestar atención al estado de la pintura. Si esta se daña, el riesgo de deterioro de tus sillas de exterior de forja, o de cualquiera de tus muebles, se multiplicará.

Ante la duda, no lo pienses demasiado y guarda tus muebles en el interior durante el invierno. Y limita el uso de productos muy fuertes o estropajos. Además, te recomendamos que de vez en cuando saques a flote tus habilidades con la brocha.

 

 

Recuperando el brillo de la forja

 

Todo proyecto de restauración, limpieza o decapado debe comenzar con una buena limpieza de polvo. Utiliza un paño suave o un cepillo de cerdas suaves en el extremo de tu aspiradora y elige la técnica que te parezca más conveniente para eliminar toda la suciedad de tus sillas de exterior de forja.

A continuación, diluye una cucharada de jabón líquido en un litro de agua tibia. Viértelo en una botella de spray y aplica la solución de manera uniforme sobre el hierro forjado.

Después, frota con un paño húmedo y seca cuidadosamente con otro paño suave y seco para terminar con la limpieza.

Finalmente, aplica una cera especial o un poco de vinagre blanco diluido en agua a toda la superficie de tus sillas de exterior o de tus muebles de forja. ¡Un efecto de brillo garantizado!

 

 

Un tratamiento para muebles de exterior de forja

 

Una vez hayas desempolvado por completo tu mueble, se requiere de un buen decapado para eliminar el óxido incrustado y reducir sus posibilidades de aparición.

Hazlo a mano con pequeño cepillo o un estropajo con el que llegues a los rincones más difíciles del hierro forjado. O bien, opta por alguna de estas otras opciones.

 

El decapado químico

 

Para este proceso, aplica una capa gruesa de decapante. Aclara a profundidad con un desengrasante de metales o acetona una vez hayas eliminado todo el óxido.

 

El decapado térmico

 

Utiliza el calor para ablandar la pintura con una pistola de aire caliente o una lámpara para soldar. Recuerda que esta técnica se aplica solamente a muebles de forja gruesos y capaces de resistir altas temperaturas.

 

El decapado mecánico

 

Un cepillo giratorio adherido a un taladro, por ejemplo, te será útil para este método de decapado.

 

El chorro de arena

 

Hazte con un kit de pistola de chorro de arena (con sistema de recirculación de aire, por ejemplo) que aplique el chorro y la cantidad de arena precisa sobre la superficie que quieras tratar.

Una vez que hayas realizado el proceso de decapado sobre tus sillas de exterior de forja, aplica un producto para tratar el óxido. Algunos harán que las huellas de la oxidación desaparezcan, otros detendrán su desarrollo y las transformarán esas huellas en un compuesto negro y resistente sobre el cual podrás aplicar otra capa de pintura.

Por último, aplica un poco de barniz metálico especial o una protección en forma de líquido o crema.

 

 

El hierro forjado y aceite de linaza

 

Extraído de las semillas maduras de la planta de lino, el aceite de linaza ha llegado para quedarse como una alternativa ecológica a los productos de limpieza industriales.

¿Su mayor ventaja? La óptima hidratación que proporciona a los materiales, dejándoles un bonito efecto de brillo. Si bien es más común aplicarlo a la madera para su tratamiento o cuidado después de una restauración, ¡no descartes probarlo en tus sillas de exterior de forja!

 

 

Un tratamiento para muebles de exterior de forja

 

 

Para este método también quitaremos primero el polvo, cepillamos y aplicamos el producto con un pincel. El aceite de linaza se asocia a menudo con el aguarrás, el primero muy popular por sus propiedades protectoras y decorativas y el segundo por su función disolvente.

Deja que tus muebles sequen al aire libre y pronto notarás su nuevo aspecto brillante. Todo sin la necesidad de recurrir a productos químicos perjudiciales para tu salud y el planeta, ¡maravilloso!

 

 

Pátinas sobre hierro forjado

 

Las pátinas sobre hierro son una excelente técnica que darán a tu mueble un aspecto envejecido que disimule los efectos del tiempo sobre él. O también puede ayudarte a crear un estilo original que se adapte mejor a tu decoración. Una vez tus sillas de exterior de forja estén preparadas, es decir, las hayas limpiado y desengrasado, podrás aplicar una serie de técnicas.

Utiliza cera y caliéntala levemente. A continuación, frota suavemente la superficie del hierro forjado y espárcela con un paño suave y, al finalizar, aplica un poco de cera de abeja para proteger todo el conjunto.

Otra opción es el color grafito, hoy disponible en forma de cera. Aún hoy se utiliza en los muebles de forja pues protege al metal de la oxidación y le proporciona una pátina de color gris carbón.

Ten en cuenta que el grafito también está disponible en forma de polvo. En este caso, mézclalo con un poco de cera líquida incolora y aplícalo uniformemente sobre una superficie que haya sido limpiada o lijada.  

¿Y la hematita? Especialmente recomendada en metales ferrosos, pues se crea una pátina negra intensa. Puedes aplicarla con un algodón o pincel.

¡Un último consejo: cada metal reacciona de forma diferente! No dudes en aplicar una segunda capa o igualar el acabado para obtener el efecto que buscas. Sea cual sea la técnica que elijas, recuerda cuidar los procesos de las fases de aclarado y secado. Esto te ayudará a evitar la oxidación.

 

 

El mantenimiento de los muebles de exterior de forja

 

Para que cuides adecuadamente la limpieza de tus muebles de jardín, bastará con un poco de agua con jabón.

No obstante, si tus sillas de exterior o mesa de centro se encuentra muy sucias, puedes añadir un poco de amoniaco a la mezcla. Por lo general con una cucharada de amoniaco por litro de agua será más que suficiente.

Otra buena solución es el bicarbonato de sodio aplicado con un paño húmedo o la famosa crema CIF. Esta última especialmente recomendada para eliminar la suciedad gracias a las finas partículas de mármol de las que se compone el producto.

¡No te olvides de refregar bien las superficies! Y aclara con un paño de algodón limpio.

 

 

La limpieza de una silla de forja antes de pintarla

 

Además de sumarles un atractivo estético, la pintura para metal o hierro forjado permite que tus sillas de exterior se conserven por mucho tiempo. Una vez que hayas eliminado correctamente los restos de oxidación y la superficie esté lisa, podrás crear efectos elegantes y coloridos.

La limpieza para la preparación de tus muebles antes del pintado no difiere mucho de los métodos que mencionamos antes. El óxido se frota, se elimina y se raspa con papel de lija o un estropajo. Especialmente si tus sillas de exterior ya cuentan con una capa de pintura vieja.

 

 

La limpieza una silla de forja antes de pintarla

 

En caso de que tu mueble no muestre rastros de oxidación, pero si requiera de una limpieza más profunda para eliminar grasas, utiliza un desengrasante industrial o un disolvente de limpieza disuelto en un poco de agua caliente.

Si lo prefieres, frota con un cepillo y deja que el producto actúe durante unos treinta minutos como máximo.

Aclara, seca y ¡ya lo tienes!

 

 

¡Adelante!

 

¿Cuál es el siguiente paso? Bueno, conviene que echemos un ojo al cielo para evitarnos sorpresas de la mano del clima.

No empieces con un trabajo de pintado en hierro forjado ni cuando la temperatura se encuentre por encima de los 25 grados ni cuando haga mucho frío. El secado de la pintura puede verse seriamente afectado y el resultado puede no estar a la altura de tus expectativas, tanto en lo que a estética como protección respecta.

Cuídate también del mal tiempo, ya que el agua puede afectar a la resistencia de la pintura. Por lo tanto, las condiciones que estamos buscando son un cielo despejado y una temperatura que oscile entre los 20 y 25 grados.

 En primer lugar, aplica una capa de imprimación para que actúe como sellador. A continuación, aplica la pintura que hayas elegido y mezclado manualmente o con un mezclador para homogeneizar el producto.

Aplica la pintura con una brocha o rodillo, en dos capas. Ten en cuenta que existe pintura para hierro de una sola capa, particularmente opaca, por lo cual no necesitarás realizar una segunda aplicación. Pues, si lo quieres, aplicar una capa de fondo.

Efecto mate, brillante o semibrillante… Ahora ya puedes hacerte una idea más clara de cómo funcionan los talleres. Lo que te queda es dejarte tentar por un tipo de tono o acabado concreto.

 

Del jardín al interior de tu casa. O del cabecero de la cama a las lámparas de pared y las mesas de centro en tu salón… En Decoración Beltrán somos especialistas en lo que a tus muebles de forja respecta y te ofrecemos una amplia selección de piezas única y elegantes, cuidadosamente elaboradas por talentosos artesanos.

¿Qué estás esperando para tomarte unos minutos y dar a tus sillas de exterior de forja la debida atención que se merecen?